top of page

La lactancia no debería doler: mitos, realidades y acompañamiento necesario

  • Foto del escritor: DOOH Agency
    DOOH Agency
  • 17 jun 2025
  • 2 Min. de lectura

La lactancia materna es una experiencia profundamente humana: tan natural como desafiante. Muchas veces idealizada, otras tantas invisibilizada, suele venir acompañada de emociones intensas, cansancio, preguntas y, en algunos casos, dolor.


Quizás estás empezando este camino y te dijeron que “es normal que duela”. Quiero decirte algo importante: amamantar no debería doler. 


Una de las frases que más escucho en consulta es: “Me dijeron que al principio duele, que es así…” Y quiero empezar por aclarar algo fundamental: La lactancia puede ser desafiante, pero no debería doler.


Sentir un poco de sensibilidad o molestia leve en los primeros días puede ser normal mientras el cuerpo se adapta. Pero el dolor persistente, las grietas, la angustia o el sufrimiento no deberían formar parte del proceso.


¿Por qué creemos que la lactancia tiene que doler?


Muchas veces arrastramos ideas erróneas o mitos culturales:


  • “Si te duele, es porque no aguantás”

  • “A todas nos pasó, hay que resistir”

  • “Es así hasta que se te hace el pecho duro”


Estas frases, lejos de ayudar, silencian la experiencia real de muchas mujeres y las hacen sentir culpables o débiles. Pero la realidad es que el dolor suele ser una señal de que algo necesita atención: una postura incorrecta, un mal agarre, una frenillo no diagnosticado, entre otros.


¿Qué puede causar dolor al amamantar?


Algunas causas frecuentes incluyen:

  • Mal agarre del bebé

  • Posición inadecuada del cuerpo de la madre

  • Grietas o congestión mamaria

  • Infecciones (como mastitis o candidiasis)

  • Succión no efectiva

  • Anquiloglosia (frenillo corto)


Lo importante es que todas tienen solución con el acompañamiento adecuado. La mayoría de los dolores no son permanentes, y cuanto antes se detectan, más fácil es resolverlos.


El valor del acompañamiento respetuoso


La lactancia no es solo una función biológica, es también un acto profundamente emocional. Por eso, el modo en que se acompaña ese proceso marca una diferencia enorme.


Como puericultora, no solo brindo herramientas técnicas y soluciones concretas. También estoy para escuchar sin juzgar, contener emocionalmente y ayudarte a transitar la experiencia de forma realista, amorosa y consciente.


No existe una única forma de vivir la lactancia. Algunas mamás la disfrutan plenamente, otras atraviesan dificultades, y otras eligen no continuar.Todo eso está bien. Lo importante es que tengas información clara, espacio para decidir y el apoyo que necesitás para transitar lo que estés viviendo.


¿Estás atravesando un momento difícil con tu lactancia?

Agendá una consulta para revisar tu caso, mejorar el agarre, aliviar molestias o simplemente hablar de lo que estás sintiendo. No tenés que hacerlo sola. Estoy para acompañarte.

Sole Álvarez Nutrición y puerperio

Reserva una consulta online o presencial escribiendo por WhatsApp o enviando un correo electrónico a salvarez@gmail.com


 
 
 

Comentarios


bottom of page